Encuentro Virtual nº 4

Hola! Con esta actividad a retomamos el debate. Luego de la lectura de los materiales les proponemos:

Destaque las ideas que considere relevantes de uno de los textos de lectura obligatoria de la última unidad, explicite el motivo de la elección de dicho material.

Trabajo individual o en pareja. Plazo máximo de participación en el blog hasta el jueves 16/03 a las 23:59 hs.

Esperamos sus aportes para comenzar nuestro diálogo e intercambio en torno a la temática planteada.

¡Nos leemos!

18 comentarios sobre “Encuentro Virtual nº 4”

  1. Para la actividad del encuentro virtual n°4 decidimos tomar el texto de Robles Claudio ” El informe social forense. Aciertos y debilidades de la intervención profesional.” ya que nos interesa profundizar sobre la intervención profesional a través de los informes sociales, siendo estos una herramienta indispensable de la intervención de un trabajador social.
    Consideramos como idea relevante del texto, las que tratan de que elaborar un amplio informe socio ambiental implica un análisis de los hechos que motivan el problema, basándose en la historia familiar, antecedentes personales, situación socio-económica y cultural, posición frente al conflicto, interpretación diagnóstica de la información recogida y sugerencias.
    El registro como ya mencionamos, conlleva un proceso de selección, jerarquización, análisis e interpretación de la información recogida, como también dice le autor, las cuatro dimensiones del informe social según Meza, las cuales son: dimensión epistemológica, dimensión política, dimensión estratégica y dimensión estética.
    Esto nos sirve como base para apartarnos de una idea recurrente que circula en el ámbito forense, esta es la idea de realizar informes sintéticos bajo la premisa de que los jueces no los leen.
    Esto puede llevarnos a una práctica poco calificada, ya que se opera con un proceso de autocensura, que afecta el desarrollo de la autonomía del campo profesional.
    Tomamos este texto, ya que nos parece de suma importancia la práctica del informe social para los trabajadores sociales, debido a que este es un expediente judicial que es entregado a quien mas tarde deberá tomar medidas, resoluciones o sentencias en base al escrito realizado por el/la profesional.

    Anexo:

    Robles,C . “El informe social forense. Aciertos y debilidades de la intervención profesional.” Pág. 9.

  2. José Giavedoni “Del Estado en Crisis a la crítica del Estado. Dialogo en torno a la perspectiva del Estado y la gubernamentalidad en el análisis de la nueva cuestión social en América Latina.”

    El autor plantea que es necesario pensar una modalidad específica de gobierno sobre sectores determinados de la población, que posea finalidades estratégicas y que se despliegue en función de determinadas tecnologías que se hacen inteligibles dentro de formas discursivas específicas.
    Me pareció interesante los aportes de dicho autor ya que hace referencia a las diferentes categorías Foucaultianas que vimos en clase, es decir que a partir de los aportes de Foucault, realiza un análisis crítico en torno a la perspectiva de Estado y la Gubernamentalidad en base a la nueva cuestión social Latinoamericana. “el aporte que provee la noción de gubernamentalidad en foucault y de los governmentality studies para pensar el fenómeno del poder político mas allá del Estado, configura una matriz de análisis relevante para abordar el fenómeno de la nueva cuestión social en términos de dispositivo de gobierno.” (pág. 90) Plantea pensar en un “gobierno de la pobreza” y pasar de la perspectiva de un Estado en crisis a la práctica de una crítica del Estado, que en Estados fallidos. Plantea que el Estado se presenta en algunos casos como ausente, y en otros como principal actor en la producción de espacios con intensidad de la ley, caracterizado por el mal funcionamiento de sus burocracias. Estos dos fenómenos condensan dos maneras especificas de entender el Estado, dos tesis presentes: la noción de Estado anómico, por un lado, y la de “antiorden”, por el otro. “la anomia como uno de los conceptos claves en las ciencias sociales, alude a aquellos fenómenos que atentan contra la integración y/o regulación social y que tiene su origen en el seno de lo social, producto de cambios acelerados, donde las pautas de comportamiento dejan de suministrar un marco regulatorio común a las interacción” (pág. 93).El autor plantea que uno de los principales de productores de anomia en América Latina es el Estado, generando una sensación de incertidumbre y desconcierto que resuelta en una total ausencia de reglas claras que proporcionen una orientación al comportamiento social “y esto debido a que el propio personal estatal, funcionarios de la administración, jueces y policías, son quienes principalmente no cumplen con las leyes estatales (…) una generalización de la anomia producto del papel activo de las burocracias del Estado.” Plantea que pensar problemas en espacios vulnerado como si fueran territorios al margen de cualquier legalidad, exentos de las relaciones de poder que se dirimen en el ámbito estatal y que compiten con el Estado, impide ver la complejidad del fenómeno y las intrincadas relaciones que se construyen con determinadas entidades estatales.
    El autor plantea que diferentes perspectivas que colocan el foco de atención en la situación de crisis del Estado en América Latina, es decir las matrices de ausencias, disfuncionalidades y debilidades del Estado, permite identificar el lugar desde el cual se analiza al Estado mismo y a los fenómenos sociales preocupantes que involucran al mismo. Además sostiene que es la crisis del Estado la que permite, en gran medida, explicar ciertos problemas sociales como la violencia social, la exclusión social, crisis que traduce la idea de repliegue, de desmantelamiento. Por ello, del paradigma Estado en crisis se debe pasar otro que se centre en la crítica al Estado. Dicha critica, permite incorporar los análisis de la gubernamentalidad, en donde el eje central es correrse del análisis del repliegue y preguntarse por los cambios en los modos de ejercicio del poder. Importa menos si hay más o menos Estado, sino cómo gobiernan las poblaciones. Por último plantea que el dispositivo de la pobreza, es el punto de anclaje de una modalidad de poder que se inscribe sobre un sector de la población, lo construye y lo organiza en función de un complejo de saber- poder, organiza sus prácticas, sus hábitos, sus comportamientos. “en este sentido, la pobreza no es un problema sino una particular forma de gobernar los sectores populares”.

  3. Para realizar la actividad del encuentro n°4, el texto de la última unidad que nos pareció relevante es el de Marcon, O. Destacamos dos de sus apartados que fueron los que más nos interesaron. Uno de sus ítems menciona la relación interdisciplinaria y el otro “Dos núcleos de tensión”.
    En cuanto a la relación interdisciplinaria se plasma que la misma está encaminada a brindar ayuda a los jóvenes, su tratamiento específicamente. En esto está incluida la posibilidad de generar conocimientos cognoscitivos, transformar al joven y su situación.
    La noción de campo que propone Bourdieu es aplicable a estos equipos, de acuerdo a que se encuentra una disputa en su constitución.
    Debido a que lo penal es un campo, como tal tiene su habitus, al que nosotras estaremos insertas. Lo que debemos hacer es aprender las normas que en él se dan para lograr una correcta intervención.
    Otro de los apartados que nos pareció interesante menciona puntos centrales para la intervención desde la justicia juvenil. Una es la relativa a la privación de libertad ambulatoria como último recurso, y la otra la función comunicativa. Nos parece interesante de acuerdo a que es importante el saber comunicar, dialogar sobre aspectos vinculados al hecho, preocuparse, hablar con el sujeto.
    Nos interesó la lectura del texto porque en un futuro, cuando podamos ejercer esta profesión, quisiéramos estar insertas en el ámbito de lo penal y trabajar en ello. También porque menciona autores los cuales hemos trabajado a lo largo de la carrera, por ejemplo Daroqui, Morin, Bourdieu.
    Hemos utilizado aportes de la primera autora mencionada para un proyecto de investigación. El mismo era de educación en el ámbito carcelario.
    Daroqui escribe sobre violencia insitucional, maltrato en cárceles, responsabilidades del Poder Ejecutivo y Judicial, el penal por dentro. Para ella las cárceles son para los pobres.

    Pizzagalli, Rocío Inés
    Resca, Agustina

  4. para este encuentro considero relevante la critica que realiza Marccon Osvaldo en relación a los equipos interdisciplinarios en el campo de la justicia penal juvenil “A estos equipos también es aplicable la noción de campo propuesta por Bourdieu, puesto que es evidente su constitución en términos de disputas, no siempre conscientes, por el logro de posiciones disciplinares centrales. Las fricciones, cuando no los choques frontales entre, por caso, concepciones notoriamente clasificatorias (positivistas), aún asentadas en las prescripciones del DSM-IV4, o variantes psicométricas, y otras posturas mucho más emparentadas con el post-estructuralismo (p.ej. Trabajo Social, Psicoanálisis), generan conflictos de difícil resolución epistemológica, teórica y metodológica .No pocas veces la salida a tales situaciones se opone al mencionado supuesto interdisciplinario fundado en la horizontalidad, es decir que se asienta en la utilización de recursos jerárquicos de naturaleza más o menos material o simbólica, según los casos. Unas profesiones disponen de más capital inicial, es decir mayor poder de imposición de ideas a otras más débiles”
    Es ese sentido es dable señalar el aporte que realiza el autor cuando retoma la noción de campo propuesta por Bourdie y lo relaciona con los equipos interdisciplinarios que abordan esta temática ya que en el espacio de abordaje se encuentran distintas disciplinas(o las mismas con distintos posicionamientos Etico-Politicos) que constituyen al espacio atravesado y tensionado por distintos intereses y relaciones de poder, donde se menciona la diferencia de formación como los aportes que pueden realizar distintos actores con perspectivas diferentes, pero también señala como en el poder judicial el cual está basado en el marco jurídico, donde sus postulados con mayor fuerza y representatividad provienen de las formaciones del derecho.
    En ese sentido es importante realizar una reflexión al respecto, ya que considero que este tipo de acciones y del lugar que se les otorga en determinados momentos y a determinadas disciplinas infieren totalmente en la resolución o abordaje de situaciones. Es por ello que considero que poder trabajar para organismos basados en la horizontalidad o en instituciones totales es un trabajo del cual requiere un esfuerzo cotidiano que se da en espacios de trabajo que merecen un gran reconocimiento debido al proceso de lucha y tensión con el cual se despliegan las intervenciones cotidianas en relación a los grandes aportes que puede dar el trabajo social.

  5. Para la actividad de este encuentro tome el texto de Osvaldo Agustín Marcon “Justicia Juvenil e Interdisciplina: Tensiones y Prospectivas”.
    Uno de los puntos que me pareció relevante dentro del texto, fue: “El plano en discusión: el auxilio de los equipos profesionales”. Este hace referencia a los equipos interdisciplinarios los cuales se relacionan con la noción de campo de Bourdieu, en el cual en ambas se genera una disputa.
    Cuando hablamos de disputa, hacemos referencia a que siempre una profesión va a disponer más “capital” que otra, en el caso de la justicia sabemos que quien va a tener mayor poder de decisión van hacer los “jueces-abogados”. Como dice Osvaldo Agustín Marcon en su texto “…esto mantiene estrecha relación con la acumulación de capitales a los que se refiere Bourdieu explicando el origen del campo burocrático, tal como consignaremos anteriormente…”.
    En el campo judicial, esta disciplina siempre va arbitrar, ante todas las demás disciplinas que intervengan en el caso.
    Este texto me hizo recordar cuando la profesora en el seminario, hace referencia a una de las reuniones a la cual fue con respecto a la No Baja, en esta se encontraban todos abogados y solo una socióloga y dos trabajadoras sociales; en mi opinión se necesita de otras miradas no solo la de los abogados a la hora de debatir.

  6. Para realizar el trabajo elegí el texto de Robles, Claudio “El informe social forense. Acierto y debilidades de la intervención profesional” debido a que me parece interesante analizar sobre la importancia que tiene el informe social para el trabajo social.
    Considero que traducir de manera escrita el resultado de la intervención profesional es un momento necesario en que el profesional despliega un conjunto de habilidades que convertirán a ese registro en un documento de valor. Es decir, elaborar un informe social supone un proceso de conocimiento, análisis y síntesis interpretativa y constituye uno de los momentos más creativos de la intervención profesional.
    Como expresa Robles el informe social representa para el trabajo social una de sus cartas de representación, al tiempo q constituye su “talón de Aquiles”, el lugar muchas veces vulnerable a la mirada de los otros. También el autor dice que el producto escrito de la intervención profesional es aquello que muestra debilidad o fragilidad y esto hace que la profesión tenga miradas descalificadas.
    Otro punto relevante a destacar en el texto de dicho autor es el contexto institucional y el registro de la intervención, donde parte del supuesto que la institución resulta el marco de posibilidad de la intervención profesional. Además señala que es oportuno interrogarse si la institución limita o facilita determinado enfoque que habrá de dársele al informe social, o si es la dimensión ético-politica que se le imprime a la tarea profesional.

  7. Justicia Juvenil e Interdisciplina: Tensiones y Prospectivas. Osvaldo Agustín Marcón.
    El articulo trata sobre las intervenciones interdisciplinarias en el ámbito justicia juvenil, donde habría situaciones de encuentro-desencuentro de lógicas opuestas.
    Actualmente se dan correctas distintas miradas en la administración de la justicia juvenil donde surgen las interacciones complejas poco problematizadas. Son cortocircuitos de disciplinas que llevan a no poder pensar lo complejo.
    Interdisciplina remite a cooperación. Forma actitudes cooperativas recurrentes en os profesionales. Cada participante postula lo suyo y desarrolla relaciones de equidad interdisciplinar.
    El autor señala que como contrapartida, las organizaciones judiciales tienen a lo jerárquico como parte de su esencia fundacional. Aunque son evidentes los esfuerzos por avanzar en la democratización esto sigue asentado.
    La justicia como valor, mediante lo judicial se propone como un ámbito en el que se arbitran verdades mediante procedimientos construidos y con grados variables de eficacia.
    Al autor le preocupa las tensiones de la palabra producida por los equipos interdisciplinarios en relación con la palabra del juez, frente a la voz de este último que se impone a todas las otras.
    El esfuerzo por comprender la situación de los jóvenes judicializados mediante conocimientos disciplinares que buscan ser complementados transdisciplinariamente a partir de identificar interconexiones, requiere de algunos acuerdos previos. Es necesario desarrollar esfuerzos para lograr que todas las disciplinas involucradas participen de un esquema común aportando desde sus especificidades. En este contexto, dominan las disciplinas mas fuertes aunque promoviendo el descuartizamiento epistemológico y teórico del sujeto judicializado.
    En el caso de la justicia juvenil es común la reducción desde el campo psi a responder preguntas derivadas de un tronco común del tipo: si comprendió o no la criminalidad del acto… El sistema judicial tiende a la construcción del delincuente deshumanizándolo quitándole la condición de ser racional.
    Son elementos estratégicos de la teoría de los derechos humanos, la relativa a la privación de libertad ambulatoria y extremo recurso.
    Otra estrategia es la dimensión comunicativa, no es trasmitir información sino que en esa comunicación imbrica la acción.

  8. Para este encuentro virtual seleccione el texto de Laurino, ya que da cuenta las concepciones que se tienen al interior de las instituciones en torno al analisis institucional que esos marcos plantean. Estas no escapan a la estigmatizacion que se tiene sobre ellos;”el pobre por ser pobre cae en el delito”. La aproximación experta a la infracción adolescente de los especialistas que trabajan en las instituciones penales, considera, como ya se ha señalado, al individuo en su contexto familiar y entorno social más cercano, analizando su trayectoria biográfica en este escenario.
    Dado que la mayoría de los adolescentes que transitan por las instituciones penales pertenecen a sectores sociales desfavorecidos, la lectura del contexto social en el que desarrollan sus vidas, lleva implícita una aproximación al fenómeno de la pobreza. En este sentido, la descripción situacional que realizan los expertos se centra en constatar las fragilidades sociales en materia de acceso a satisfactores relacionados con el mundo del trabajo, la educación, la salud, la vivienda o los vínculos sociales. La lectura que se propone desde este texto está centrada,en las limitaciones que el sistema de protección social experimenta en
    el cumplimiento de la función de proporcionar los satisfactores adecuados a las necesidades básicas de estos grupos familiares. Esta mirada hacia los derechos sociales desprotegidos de los sectores sociales vulnerables, se situa en el sistema de garantías socialmente exigibles
    para el desarrollo individual y familiar. En este sentido, la aproximación de estos informes expertos al tema de la pobreza, parece ubicar las causas del fenómeno
    en las fallas en el sistema de protecciones sociales que el Estado debería asegurar a los miembros de la sociedad que quedan excluidos de los sistemas sociales de producción y distribución de la riqueza socialmente generada. Esta mirada no escapa a la que cotidianamente nos encontramos, desde los distintos actores y discursos que componen la sociedad. Es sumamente importante no dejarnos llevar por esta logica, y entender que es el Estado quien debe satisfacer todos nuestros derechos sin responsabilidad a cada persona individualmente. No naturalizar todo este tipo de cuestiones, sino poder problematizarlas, ya sea en la practica como profesional como tambien como propio miembro de una sociedad.

  9. “Nos preocupa aquí las tensiones de la palabra producida por los equipos interdisciplinarios en relación con la palabra final (juez)(…)la idea de un veto superior, desde el lugar del magistrado judicial, pone en crisis el sentido de la referida producción horizontal, inscribiéndose de manera lisa y llana en o que Foucault identificara como discursos de verdad. Dicho de otra manera, los jueces portan la voz de una disciplina especifica que se impone, sin más, a todas las otras.”
    “El sistema judicial, en general, tiende a la construcción del delincuente deshumanizándolo, quitándole su condición de ser racional por lo que ni siquiera le cabe un tratamiento jurídico”
    “(…) El poder judicial, para conservar su potencia vertical, trata de mantener y fortalecer el supuesto carácter verdadero de su discurso”.
    Respecto a la justicia juvenil como campo donde constantemente se disputan sentidos y significaciones referidas a los jóvenes en conflicto con la ley penal, la idea paternalista y llana de pensar al poder judicial desde un discurso verdadero y verticalista construido social e históricamente, tiende a ser naturalizado y avalado desde la sociedad. Aun desde los diferentes profesionales que trabajan en el campo de lo judicial, la tendencia en algunos casos, sigue persistiendo. Por eso la importancia de la problematización y disputa de sentidos, que puedan equivaler a que los profesionales, mirando desde del trabajo social, puedan desarrollar y potenciar herramientas jurídicas que les permita trabajar con los jóvenes en cuanto a la protección y promoción de los derechos de los niñxs, y adolescentes y jóvenes.

    Marcón, O (2013). Justicia Juvenil e interdisciplina: Tensiones y Perspectivas. Revista Debate Publico, 3 (5) 113-126.

  10. ACTIVIDAD VIRTUAL Nº 4
    El texto elegido para la actividad es el de Osvaldo Agustín Marcón, “Justicia Juvenil e Interdisciplina: tensiones y prospectivas”. En este artículo considero relevante las siguiente ideas-fuerzas:
    • La discusión interdisciplinar sitúa su auge original en los años setenta, haciendo referencia a la necesidad de “reconocer la historia para no repetirla” (pág. 115) subrayando la notoria carga ideológica del concepto.
    • Se advierte la importancia de recurrir a la cooperación -horizontal- como condición necesaria para la interdisciplina en el quehacer profesional.
    • Se identifica al “Poder Judicial” desde una visión universalista y cómplice del Estado, identificando a éste por encima del resto de profesiones y realzando su posición jerárquica como esencial. Sistema que conduce al empobrecimiento del análisis.
    • Lo judicial es observado como “un ámbito en el que se arbitran verdades” (pág. 116).
    • Uno de los pasajes que considero interesante y -no por poco preocupante- es el que asienta: “Las prácticas judiciales son pensadas desde el imaginario social como carentes de toda subjetividad, apolíticas inclusive, a partir de lo cual ellas reclaman para sí grados adicionales de obediencia ciudadana” (pág. 116).
    • La justicia accede -en carácter accesorio- a disciplinas que circunstancialmente incrementen su legitimidad.
    • Plantea al plano interdisciplinar como auxilio en lo que llama ‘campo’ (según Bourdieu) de disputas epistemológicas, teóricas y metodológicas. Espacio que reúne profesiones con multiplicidad de ideas y tensiones.
    • Establece una comparación entre la jerarquía del abogado y los informes de otras profesiones, a la que pone en evidencia que dichos informes de considerarse vinculante, harían desaparecer la figura del juez.
    • La interdisciplina es presentada como “inevitable” y “eficaces válvulas descompresoras” (pág. 119) que colabora en comprender la situación de los jóvenes judicializados desde un abordaje de sus interconexiones constitutivas.
    • La Teoría de los Derechos Humanos cumple con los requisitos necesarios como para ocupar el sistema de visiones tan disímiles acerca de la realidad.
    • Postula que el Sistema Judicial tiende a construir al delincuente deshumanizado, irracional, no merecedor siquiera de un tratamiento jurídico.
    • Hace una fuerte crítica a la copia mecánica de los roles procesales entre el sistema de adultos y el de jóvenes, en donde suele re-victimizarse a los jóvenes con una repetición de actos y en clara oposición a la idea de especialización promovida por la CIDN.
    • Son los propios jóvenes quienes dan cuenta de la dificultad de apropiación de los circuitos procesales a una dinámica de interpretación subjetiva y social al que los actores jurídicos no están formados.
    • El encierro aparece ligado a polémica sanción penal.
    • La propia idea de que los profesionales no dialoguen sobre aspectos vinculados al hecho implica un abordaje absurdo; entender las situaciones subjetivas del hecho aplica a comprender su origen. La atomización es un problema teórico a resolver.
    • La dimensión cultural -acuerda el autor- constituye un elemento central en relación al Derecho a la Expresión y a la deconstrucción de lo complejo, “debe constituirse en la lente a través de la cual decodificar todas las situaciones” (pág. 124).
    • La transdisciplina, acuerda -y acuerdo-, puede aportar constituyendo puentes hacia escenarios cuyos ribetes aún desconocemos. “En la deconstrucción está la justicia”.

  11. Hay dos textos que me llamaron la atención de esta última unidad; primero el de Marcón donde plantea que es necesario trabajar desde la interdisciplina que remite a la idea de cooperación, a lo que refiere la necesidad de formar actitudes cooperativas recurrentes en los profesionales, tener la teoría de los derechos humanos como estructura paradigmática, donde se admite y defiende que la condición humana supone la existencia de un conjunto de derechos. Lo cual, todo esto en el ámbito de lo penal es muy importante tenerlo en cuenta. Y además, lo dicho por Foucault, quien plantea la idea de los anormales, donde plantea que las instituciones disciplinarias rigen la norma que es portadora de una pretension de poder, quien tiene un poder de normalizacion. Plantea la idea de represion que se ejerce, la vigilancia sin interrupcion. Y que en el caso del “menor” la existencia de ttribunales especiales, en los cuales la informacion está a cargo de un Juez, que es a la vez de la instruccion y el del juicio; hay un contexto que va más alla, de la exitenciia, de disciplina del individuo; y ahi es donde el “menor” se presenta ante un tribunal de la perversidad y el peligro y no ante un tribunal del crimen.

  12. Texto seleccionado: Arbitrariedades punitivas. Subjetividad de la esquina. (Ruben D. Efron)
    El autor trabaja sobre la conformación y la concepción de las subjetividades adolescentes, y sobre la relación de éstas con el poder punitivo. Retoma a Michel Foucault ampliamente, lo analiza y realiza sus aportes al respecto.
    Cita al autor mencionado: “No hay posibilidad de ninguna transformación social si no se desentraña primero la lógica de las prácticas punitivas”. Esto es interesante a la hora de pensar los efectos de las prácticas punitivas sobre las subjetividades adolescentes, y particularmente, la de los jóvenes de sectores marginados, los jóvenes “de la esquina”.
    La conceptualización de “arbitrariedades punitivas” introduce la idea de que existen prácticas punitivas que no son arbitrarias, o por lo menos, que esta característica no reside en su centralidad.
    “Lo punitivo es una de las maneras como se expresa el poder”, pero no la única. Vuelve a retomar a Foucault cuando nos acerca a su idea de “ubicuidad”, como omnipresencia del poder. Es decir, que la dimensión punitiva es una posible apertura al análisis, pero no la única.
    La ubicuidad del poder existe también en formas positivas o productivas. Establece un punteo de manera que la reflexión queda dirigida a “aquello que organiza y determina y no de lo que segrega y reprime”. Y en este sentido explica que: al poder no hay que considerarlo solo desde su centralidad; no debemos quedarnos en el análisis de quien detenta el poder, sino ampliarlo a las formas en que se ejerce; el poder no puede ser poseído, sino que se establece una relación desigual entre quien lo ejerce y quien lo padece; el poder instaura saberes, e invierte esta relación en torno a la especificidad de las subjetividades adolescentes diciendo que los saberes determinan la conformación de las relaciones de poder; realiza una observación dirigida a pensar en los operadores materiales de dominación y las formas locales de la misma; y por último, en mi opinión sumamente interesante, dice: “donde hay poder hay resistencia”.
    Explica que el contrapoder, la contrahegemonía, le es inherente al poder. Este se organiza en función de la resistencia que se le opone. E introduce aquí el concepto de arbitrariedad, en tanto esta, crece cuando la resistencia es menor.
    Cuando habla de “los jóvenes de la esquina”, comenta qué hacen o que no hacen estos jóvenes. No hacen nada. Claro, “nada” para el sentido común, adultocéntrico, de clase media. Su subjetividad se conforma en relación con esta “nada”. Describe las relaciones de estos adolescentes con la policía: recién hostigamiento, maltrato, discriminación, etc. por parte de las fuerzas armadas, que muy lejos están de cuidarlos. Son utilizados de “alcahuetes” o “botones”, o para robar por ellos.
    Entonces dice que esta subjetividad adolescente se encuentra mutilada, amputada, herida, podríamos decir. Y se pregunta si es posible entonces, hablar de desubjetivación. En mi opinión esta idea confronta con el recorte geográfico que el autor establece cuando habla de “subjetividad de la esquina”. Si existe una subjetividad que se conforma en el transitar el territorio y en el sentido de pertenencia bajo el cual estos jóvenes constituyen su subjetividad y su accionar cotidiano, así como también sus estrategias de vivencia y supervivencia, y sus pasatiempos, entonces no podríamos hablar de desubjetivación. Simplemente (y complejamente) los sentires y vivencias que conforman esa subjetividad con corren a la par de la linealidad establecida en el imaginario colectivo.
    Por último, el autor habla de lo no constituido en las subjetividades adolescentes, y en confrontación, de lo constituido y de lo que se constituye. Y remarca la importancia de contar con proyectos de vida para fomentar el sentir pertenencia y aspirar a un futuro, y de esta manera poder construir el universo simbólico.
    Mi elección de este texto radica en que me parece sumamente interesante el análisis que realiza el autor sobre como impactan las lógicas de poder represivas y las lógicas de orden. Y como esto se relaciona con la construcción de esas subjetividades jóvenes, en un momento clave para la conformación de la personalidad y de la estructura psíquica, como es la adolescencia. Me parece muy valioso el aporte que hace en términos de resistencia como la única manera de restringir el accionar punitivo arbitrario, del Estado pero también en cualquiera de sus dimensiones.

  13. Tomamos el texto de González Laurino, Carolina, titulado “Los discursos expertos sobre la responsabilidad en la infracción adolescente”, que propone pensar “…en los mecanismo de peritaje experto* institucionalizados en el espacio sociojurídico que interviene en la infracción adolescente.”. Elegimos dicho material, porque consideramos que provee una perspectiva critica del instrumento que deber ser tenida en cuenta siempre al intervenir.

    A través de la evaluación de riesgos se hace un diagnóstico del presente que actúa como anticipación del futuro. Retoma la palabra de Giddens que plantea que “…los futuros están reflejamente organizados en el presente en función del flujo continuo de conocimiento hacia las circunstancias que lo han generado…”.Se utiliza este dispositivo, que es abstracto, en una amplia gama de situaciones. Por ejemplo, en situaciones respecto de delitos de adolescentes, se utilizan estas evaluaciones para la prevención de futuros daños, de control social y de sanción y se adoptan mecanismos disciplinadores con objetivos de defensa social.
    Estos informes son leídos y releídos por diferentes especialistas, interpretados y reinterpretados, teniendo así diferentes lecturas sobre el mismo, y dejando al agente analizado en total situación de vulnerabilidad y estigmatización, con consecuencias sociales que derivan en mecanismos de control de caracter sancionatorio.
    “Actuando en el terreno de lo probable, se protege al analista frente a sus propias predicciones…” pero deja sin protección al analizado, y su diagnóstico escrito para ser reactualizado en cada nueva vista.
    Además las condiciones en que se desarrollan estas evaluaciones intentan ser generadoras de confianza entre analista y analizado, pero al ser un espacio no buscado e institucionalmente impuesto, puede inducir a la sospecha del entrevistado, y esta desconfianza, la puesta en marcha de mecanismos defensivos que generan sospecha en el perito que analiza. Es decir, que un comportamiento generado por las condiciones en que se desarrolla la entrevista puede derivar en una evaluación de riesgo que vaya en contra del entrevistado.
    La autora destaca que la lectura del contexto en esta instancia, constituye un recorte arbitrario de la vida del joven, y es construida en función de hechos significativos de la vida del mismo (exponiéndolo sus momentos de mayor fragilidad). Si bien todas las personas hemos atravesado a lo largo de la vida períodos de crisis, donde aparecemos como frágiles y vulnerables, son siempre los sectores populares, los “…excluidos de los sistemas de protección social…”, quienes transitan una continua expulsión de las instituciones, atraviesan condiciones materiales que, según la autora se constituyen en “…fuertes limitantes en el desarrollo de otros recursos simbólicos…”, las limitaciones al acceso a trabajo formal, los que deben hacer públicas sus necesidades en cada institución. Donde se determina que configuran limitaciones estructurales, ya que en comparación con el sujeto “ideal” (de imaginario) no se pueden “adecuar a los criterios de normalidad con que los especialistas evalúan el desarrollo…”
    Otra consecuencia que desarrolla la autora tiene que ver con la capacidad de delimitar los asuntos que conducen a la hiperespecialización experta que aleja la posibilidad de los sujetos involucrados a formar parte de dicha evaluación, colocan en un extrañamiento, una desinformación absoluta.

    “El resultado, sin embargo, no resulta en protección social frente al desamparo, sino que, a partir de la institucionalización vía judicial, las consecuencias sociales resultan en procesos de estigmatización del adolescente mediante la implementación de mecanismos de control social de carácter sancionatorio.”

    * el peritaje experto asesora y orienta las decisiones judiciales de prevención y punición de la conducta de los adolescentes.

  14. Para este encuentro decidimos sintetizar algunas de las ideas que propone Claudio Robles acerca del informe social. Creemos que el texto resulta sumamente interesante en tanto aporta algunas reflexiones para re-pensar acerca del informe social entendido como un dispositivo de la intervención profesional para el Trabajo Social.
    El autor comienza cuestiona la idea de que exista una “neutralidad valorativa” en la escritura de los informes y recuerda la dimensión metodológica, ética y política que atraviesa la intervención profesional. A su vez, respecto de las limitantes institucionales, intenta correr al trabajador social como subsidiario o como el “brazo de” la justicia en este caso incluyendo la posibilidad de tener presente la variable de poder, es decir, analizando para quién son los informes, quién los pide, qué se pide, y cuáles son los intereses que persiguen cada uno de los actores involucrados.
    Por otra parte, analiza el tan solicitado informe “ambiental” que remite a los orígenes de la profesión y a la necesidad de relevar las condiciones habitacionales de los sujetos. En este sentido, rechaza el “sondeo vecinal” como un parámetro válido metodológicamente a la vez que recuerda de la responsabilidad en qué información recolectar y qué registrar atendiendo, por un lado a no violar el secreto profesional, y por otro al derecho constitucional de defensa en juicio.
    En esta línea, reflexiona acerca de la importancia que reviste lo habitacional en la cotidianidad de las personas y propone ampliar los informes pudiendo situar y contextualizar al sujeto y al problema, así como también su situación socio-económica, es decir apelando a un principio de policausalidad. Recupera también el concepto de “vigilancia epistemológica” a la hora de pensar en el registro evitando el uso de conceptos estigmatizantes, moralizantes o disciplinadores. A su vez, desalienta la realización de informes cortos y precarios bajo la excusa de que “los jueces no lo van a leer”.
    Por último, da una serie de “ítems” para pensar la dimensión escritural del Trabajo Social entre los que se combinan la claridad en los objetivos, la descripción del instrumento utilizado y del contexto en el que se llevó a cabo, evitando caer en lo anecdótico y detalles secundarios. Jerarquización y organización de la información, inclusión de referencias teóricas de ser necesario, prudencia en el uso de potenciales para no restar convicción al dictamen, entre otros.

  15. Del texto de “Claudio Robles : El informe social forense. Aciertos y debilidades de la intervención profesional” surge, como aspecto relevante a mi criterio, que el informe de trabajo social se presenta de dos maneras; como un acto de comunicación a la vez que como dispositivo de intervención profesional. Pensarlo como un acto de comunicación implica una responsabilidad que traspase los límites de lo inmediato y descriptivo, para poder delinear entonces vías de intervención profesional que superen una simple entrevista domiciliaria. Es de suma importancia lo que se plantea en el texto en cuanto a la relación tensa que existe entre las necesidades de los sujetos y las instituciones, y el rol que ocupa el trabajador Social en tanto intermediador. Las instituciones, y más aún la judicial, conlleva prácticas que revisten un carácter de control, vigilancia, sanción, que suelen influir e irrumpir en la vida cotidiana de los sujetos, ya sea a traves de entrevistas reiteradas, condiciones que cumplir, atc. Es por esto que me resulta interesante el aporte en cuanto a que el Trabajador Social debe trabajar para que en esa relación de por sí tensa, los usuarios accedan, usen a las instituciones y no sea al revés. El informe social, plantea Robles, irrumpe de manera problematizadora, produciendo incertidumbre y señala que “hay que comprender que toda intervencón es política y toda demanda debe ser interpretada, tanto en sus aspectos manifiestos como latentes, lo que significa ejercer un acto de responsabilidad profesional”

  16. El texto seleccionado fue “El informe social forense. Aciertos y debilidades de la intervención profesional” de Claudio Robles.
    Es relevante como el autor marca el informe social como un acto de comunicación donde si bien generalmente es “la carta de presentación” del trabajador social, también puede ser “su talón de Aquiles” debido a miradas descalificadas de la profesión y de sus integrantes.
    Cuestiona que si bien el informe social puede ser “una ventana a la realidad” no es toda la realidad misma (ilusión de completud, no conocemos todo), ni los “ojos del juez”; adjudicación que quita autonomía personal a la profesión. También problematiza, la “ilusión de transparencia”, donde se construye un saber inmediato de lo social a partir de nuestras prenociones,que es necesario romper.
    Por último el “principio de neutralidad”, cada informe no es neutro, sino que lleva consigo una determinada matriz disciplinar, una posición ético-política, etc.
    Es importante, que cuando un trabajador social elabora un informe a pedido del defensor o del fiscal, no significa que tiene que sumarse a la posición de uno u otro, sino que debe ser “imparcial”, en el sentido de tener independencia frente a las partes.
    Por otro lado, tener en cuenta que la concepción teórico- ideológica va a determinar la actitud metodológica, es decir, la selección de técnicas y procedimientos a utilizar.
    El trabajador social ocupa un “lugar del medio”, entre las necesidades de los sujetos y las instituciones. Es necesario que sea pensado como una relación tensa, contradictoria y en términos de conflicto y no de conciliación.
    El autor también remarca como importante la producción escrita para el propio campo disciplinar, esto va generaría una “sistematización, una conceptualización y la búsqueda de conocimiento instrumental para la disciplina”:
    Es importante tener en cuenta, el poder del informe social, ya que el Trabajo Social se vale del discurso y de la escritura para producir muchas veces una ruptura en los procesos, que, por ejemplo, podría exigir la reconsideración en el modo de administrar la justicia.
    Y por ultimo mencionar que el registro en trabajo social implica hacer un análisis e interpretación de la información recogida, incluyendo las cuatro dimisiones del informe social, mencionadas por Meza: dimensión epistemológica, dimensión política, dimensión estratégica y dimensión estética.
    Estas concepciones del registro nos permiten reflexionar acerca de las practicas realizas que pueden llegar a conducir o concluir como poco calificadas, operando un proceso de autocensura.

    Elegimos este texto debido a que el informe social es una herramienta que nos va a acompañar durante toda nuestra profesión, porque hemos leído poco sobre la problematización o conformación del mismo. Es relevante tener en cuenta de que forma el autor va poniendo en cuestión premisas que fueron o son aceptadas.
    Creemos que esto nos sirve para tenerlo en cuenta a la hora de realizar un informe y no caer en las problemáticas mencionadas, teniendo en cuenta que el informe social es una herramienta habilitante o inhabilitadora de derechos.

  17. El texto que seleccionamos para el presente trabajo es “El informe social forense. Aciertos y debilidades en la intervención profesional” de Claudio Robles.
    El autor propone pensar al informe en términos de “ventana a la realidad”, rompiendo con la pretensión de que ésta técnica sea la realidad misma, y que a través de ella sea posible conocer todo. Robles habla de un proceso de recolección de información,que implica una selección y jerarquización de la misma, a partir de la cual el profesional construye los datos. Es en este proceso de selección de información, de registro, donde se ponen en juego el posicionamiento ético político del profesional y el encuadre institucional, por lo cual no es posible pensarlo en términos de neutralidad.
    El autor propone la necesidad de interpelar la importancia de lo habitacional en la cotidianidad de los sujetos, desde una mirada superadora de las condiciones físicas del lugar en el que viven.
    Se entiende que el rigor técnico científico del informe social dependerá de evaluaciones en las que se logre establecer nexos entre el problema observado y la cuestión social.
    A partir de lo reflexionado por el autor en el recorrido del texto, entendemos al informe como un instrumento que se construye a partir de un proceso de ruptura con lo aparente, poniendo en tensión la realidad que se nos presenta de manera inmediata. Como técnica de carácter científico, el informe debe ser un instrumento que nos permita recuperar el recorrido histórico del sujeto, la cotidianidad, los entramados vinculares, las significaciones construidas; situados en contexto y un tiempo histórico determinado. Esta herramienta nos da la posibilidad de analizar y problematizar las manisfestaciones de la cuestión social y las situaciones en las que se hallan los sujetos, superando las miradas tendientes a culpabilizar, responsabilizar .

  18. El texto que elegí fue “Justicia Juvenil e Interdisciplina: Tensiones y Prospectivas” de Osvaldo Agustín Marcón. Y elegí las siguientes ideas principales:
    – “Al analizar la génesis y estructura del campo burocrático, Pierre Bourdieu sostiene que en ella se advierte un proceso de concentración de diversos capitales (el económico, la fuerza física, lo informacional, lo simbólico, lo jurídico). Para el caso particular del campo jurídico, explica que la acumulación monopólica se da como parte de una amalgama entre el capital jurídico propiamente
    – “A estos equipos también es aplicable la noción de campo propuesta por Bourdieu, puesto que es evidente su constitución en términos de disputas, no siempre conscientes, por el logro de posiciones disciplinares centrales (…) Unas profesiones disponen de más capital inicial, es decir mayor poder de imposición de ideas a otras más débiles. Inclusive al interior de las propias disciplinas se producen estas disputas”.

    La primera idea principal, a mi criterio, tiene que ver con lo que sucede en la práctica en concreto del campo judicial. Puesto que en el imaginario social esta práctica esta vista como puramente objetiva, se ve a los jueces y fiscales cumpliendo a raja tabla lo que dicta la constitución y el código penal. Lo cierto es que esto no es así. No hay una ley de derecho positivo en general, como la quiso y la elaboró Kelsen. Puesto que este poder judicial, está atravesado como bien lo menciona Bourdieu, por diferentes capitales. Los cuales están permeados por diferentes disputas y puja políticas, que ponen a discutir o no, acerca de diferentes temas. Además como es sabido en las ciencias sociales, está idea de campo a la cual nos acerca Bourdieu, es esencial para lograr comprender como actúan, como se comportan y se ponen en juego estos capitales dentro de determinado campo, y como en algunas ocasiones, los menos dominantes pueden jugar mejor que los hegemónicos. Con esto tiene relación la segunda idea principal que escogí. Y es que como es sabido algunas disciplinas tienen más “valor” que otras. Es ingenuo pensar que al momento de trabajar en un equipo interdisciplinario, en el ámbito de la justicia penal juvenil, la voz del/a trabajadora/or social, vaya a ser más tenida en cuenta que la del/la abogado/a. Y esto es puesto que la última palabra de la situación del niño/a, adolescente, es tomada por el juez, el cual tuvo que primero recibirse de abogacía para llegar a ejercer como juez. Por lo tanto se piensan y en realidad lo tienen, un lugar superior. Además que como lo menciona el artículo, las ciencias jurídicas operan bajo la lógica del mando-obediencia, de la casi irrefutabilidad de la palabra del jurista, de la objetividad, y ciertamente es bastante complicado trabajar en un equipo interdisciplinario con la utopía de la horizontalidad. Pienso que es necesario ocupar estos lugares y dar la batalla de pensamiento, generar aliados, crear estrategias para ser escuchados/as y que las estrategias de abordaje sean las mejores, puesto que al fin y al cabo todos/as abogados/as, psicólogas/os, trabajadores/as sociales, sociólogos/as, trabajamos por y para una niñez y adolescencia con condiciones dignas, todos/as son (seremos) funcionarios públicos al servicio del público precisamente.

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