Objetivos

Son el resultado cognitivo que se espera alcanzar en la investigación, es decir, el tipo de conocimiento que se producirá con el estudio planteado.

Los objetivos se ubican en la interfaz entre el “qué” y el “cómo” del proceso de investigación, porque “apuntan” en ambas direcciones: tienen que dar cuenta de qué se busca y cómo se hace para alcanzarlo.

Los objetivos generales y específicos se enuncian con un verbo en infinitivo y se relacionan con el problema de investigación y los interrogantes derivados; de modo tal cada objetivo tiene que estar contemplado en alguna pregunta y cada pregunta debe apuntar a algún objetivo planteado. Para consultar tipos de verbos, véase Yuni y Urbano (2006), pág. 93 y sig. “La formulación de objetivos”.

Se deben diferenciar los objetivos de las actividades y tareas, como de los propósitos de un estudio o de los objetivos extrínsecos del mismo.

Desde los objetivos se desprenden las actividades y tareas necesarias para conseguir el estado de conocimiento que permita dar respuesta al problema. Sin embargo, el objetivo en un proyecto de investigación es siempre una acción cognitiva y no una actividad o tarea, las cuales implican un procedimiento técnico. Por otra parte, los propósitos de la investigación son afirmaciones sobre la deseabilidad de que el estudio en cuestión contribuya a dar soluciones a diferentes situaciones. Dicho de otro modo, los propósitos explicitan el impacto, utilidad o aplicación que puede realizarse con el conocimiento producido con nuestro estudio (Borsotti, 2007). Es por esto que los propósitos no se evalúan en relación al cumplimiento durante el proyecto, en cambio los objetivos sí.


 A continuación, sintetizaremos algunas recomendaciones para la redacción de objetivos:

  • Al explicitar resultados de conocimiento, alcanzables al finalizar el estudio, algunos verbos reflejan expresiones imprecisas para objetivos porque expresan aquellas actividades cognitivas generales que se desarrollan en todo estudio: Por ejemplo investigar, estudiar, indagar o resolver (un problema), mejorar o cambiar (una situación), etc..
  • Como se indicó arriba, no se incluyen en los objetivos las tareas que se encuentran en toda investigación, como por ejemplo relevar información o leer la bibliografía ni tampoco los aspectos procedimentales de las técnicas y métodos, como pueden ser diseñar un cuestionario para nuestro estudio o implementar la técnica que seleccionemos.
  • Un aspecto importante a considerar es qué verbos seleccionar para expresar las acciones cognitivas que sintetizan esos resultado de conocimiento previstos (también llamados resultados anticipados); para este punto, deberán revisarse las listas de verbos que se encuentran en la bibliografía, p. ej. Yuni y Urbano, 2006, p. 99-102. 
  • Respecto del punto anterior, tener en cuenta que los verbos deberán adecuarse al tipo de diseño (en la ficha correspondiente al tema, revisar la clasificación de diseños de campo clasificados según los objetivos del estudio) y al tipo de enfoque metodológico. Asimismo, los verbos seleccionados reflejarán el campo disciplinar de lxs investigadores, y es por ello que no hay una única lista de verbos para expresar objetivos de investigación.
  • Cada acción cognitiva se expresa con un solo verbo, y si hay más de un verbo en la redacción de un mismo objetivo deberán armarse dos o más objetivos desagregados.
  • A cada pregunta de investigación e interrogante le corresponde un objetivo, por lo tanto, se deberá comprobar los vínculos entre preguntas y objetivos. Además, tanto los interrogantes como los objetivos deben organizarse de modo jerárquico e inclusivo.
  • El objetivo general se alcanza solo cuando se han alcanzado las otras actividades cognitivas desagregadas, por esto se corresponde con la pregunta de investigación central.