Jornada Informativa “Violencia y Acoso Escolar entre Pares” ANÁLISIS Y DIAGNOSTICO

La Cátedra Libre desarrolló la jornada sobre “Violencia y acoso escolar entre pares”, a través de la disertación de la Dra. Luciana Cataldi, Abogada especialista en derechos de los niños/as  y mediadora educativa, define al bullying como una problemática social y mundial, vinculada a la violencia social en la que vivimos, teniendo su raíz en el acoso, el hostigamiento, que se constituye cuando la “violencia es sostenida en el tiempo, (esto hace que se diferencie de otras conductas violentas que pueden surgir en la escuela) física o mental, realizada por un niño en el ámbito escolar o por un grupo, y dirigida contra otro niño, también en edad escolar, que no es capaz de defenderse a sí mismo”. En el bullying o acoso escolar están implicados: el niño que tiene una conducta acosadora, el niño que es víctima, el espectador (grupo que guarda silencio), las familias y la escuela (comunidad escolar).

La experta observa que las instituciones escolares, con las familias, se perciben como más tolerantes con los agresores que con el hostigado. Se escuchan palabras tales ­como “es cosa de chicos”, esto siem­pre pasó, y en algunos casos se toman al acosador como un “líder”.Entonces, tratan de liberar al chico que esta teniendo una conducta de acosador y abandonan a la víctima a su suerte.
Las escuelas tienen que ser responsables y velar por la integridad física y psíquica de los niños y el derecho a educarse en un ambiente sano.
Es por ello que tienen que saber lo que es el bullying, hacer talleres para concientizar.
Los maestros, tienen que requerir capacitación continua. Buscar docentes o personas que estén entrenadas en los temas de acoso y en mediación escolar como método de resolución de conflictos pacíficos.
                                                Nuevo fenómeno:
Con la aparición de las redes sociales, viene otro fenómeno más nuevo, denominado cyberbullying o ciberacoso. Se da cuando un niño, adolescente o pre-adolescente, es atormen­tado, amenazado, acosado, humillado, avergonzado por otra persona a través de Internet, tecnologías digitales o teléfonos móviles.
El cyberbullying es el acoso de un menor de edad contra otro menor, puede ser mensajes de acoso (vía chat , Facebook, Twitter, WhatsApp, juegos en red, etcétera), robo de contraseñas, de cuentas de correo y usuario web , comentarios ofensivos en blogs , Facebook, envío de imágenes a través de e-mail y teléfonos móviles, encuestas en Internet que insultan o injurian a algún menor, juegos interactivos que involucran al acosado, el envío de código malicioso y virus al correo electrónico de la víctima acosada, envío de fotografías privadas de un menor y emails basura, suplantación de identidad.
El acosador asume la ­identidad de la ­víctima en Internet y comete actos delic­tivos o que ­denigran la ­imagen del acosado. Con el ciberacoso, está cambiando el derecho a la intimidad, la idea de este derecho, que tienen los niños/as es muy distinta a la de un adulto. En las escuelas, es un tema que no se trata mucho, ya que la mayoría de los casos de cyberbullying se dan fuera del establecimiento escolar (eso es lo que alegan en el colegio) y a veces fuera de los horarios escolares. Pero la comunidad escolar tendría que incluir en la materia de Informática o “Tics” la enseñanza del comportamiento y el lenguaje apropiado en Internet. Es parte de una nueva educación.

                                        Involucrar a la Comunidad:

Los estudiantes necesitan escuchar que el bullying es malo e inaceptable, y  necesitan oírlo de múltiples voces. La solución de la crisis de la intimidación no puede ser el trabajo de los maestros y directivos solamente. Las escuelas no deberían tener que funcionar como si estuvieran totalmente separados de sus comunidades. Somos “Comunidad Educativa”.

El modelo escolar actual es ineficiente para frenar el acoso escolar entre pares, porque no repara el daño ni ataca las causas”

Los métodos de prevención  que parecen ser más exitosos son aquellos que se basan en una enseñanza positiva. En primer lugar, en vez de centrarse en castigar al agresor y evitar el contacto entre el “matón” y la “víctima” la centrarnos en la enseñanza de conductas sociales positivas, tales como el respeto, la compasión y la bondad, los círculos de empatia, la comunicacion y todas las técnicas pro sociales, como practicas restaurativas.  En segundo lugar, la programación de la prevención  debe integrarse en la currícula, ligada al plan de estudios y, de ser posible, que sea la filosofía de toda la escuela también.

Desde la Cátedra Libre, promovemos ante la comunidad educativa, la generación de procesos restaurativos como respuesta al quiebre de una norma y un hecho dañoso, que atienda a las necesidades particulares de los/as afectados, reparando el daño en las relaciones interpersonales, responsabilizando subjetivamente al ofensor/a, e integrando a la comunidad en sus acciones, fortaleciendo así la Paz social y la No violencia. 

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