Parlamento abierto: evaluación y hackers


Por Celeste G. Box

 
 

Mucho hablamos de Parlamento Abierto (su necesidad, sus ventajas, sus características), y por supuesto, nada de ello está en duda. Pero también resulta necesario hablar de casos concretos que muestran una opción concreta a lo que en realidad, muchas veces, resultan ventajas abstractas. Quisiera hoy rescatar dos implementaciones al servicio de la apertura parlamentaria que corren un poco los límites de lo que se piensa en transparencia parlamentaria a través de incorporar más herramientas de control que las usuales (este será el primero caso con Borde Politico) y a través de imbricarse de manera permanente con una nueva lógica -el hacktivismo- dentro del mismo corazón del Poder Legislativo brasileño (este es el caso del Hacklab en la Cámara de Diputados).

 

La actividad de las organizaciones de monitoreo parlamentario abarca una gran cantidad de tareas, entre las que se encuentra la observación, seguimiento y facilitamiento de la rendición de cuentas. En el caso de la iniciativa Borde Político de México, encontramos también la evaluación del desempeño parlamentario. Para poder apreciar esta labor veamos la exposición de Rodrigo Ramírez (a partir de 53′ 21″) donde muestra la actividad de Borde Político en términos de evaluación: ¿Cómo saber qué hace cada legislador? Ramirez destaca la importancia de una política de datos abiertos, de la legislación a favor del parlamento abierto, presencia en redes sociales y las plataformas (aunque es necesario que los legisladores no las vean como una amenaza), pero muestra las potencialidades de la evaluación: por ejemplo, Borde Político tienen un sistema georeferenciado con el seguimiento de los temas que manejan, un rastreador de la presencia en medios, la asistencia a sesiones, perfiles curriculares y partidos, transposición del lenguaje técnico, entre otros aspectos. Veamos la conferencia de Ramírez en el Taller del Congreso peruano:

 

 

ii) Las personas relacionadas con las TIC y el gobierno (desde los meros entusiastas como much@s especialistas también), usamos de diferentes maneras la palabra ‘hacking‘, ‘hackear‘ referido al gobierno, la política, etc. De hecho, muchas veces lo hacemos de manera apresurada o superficial. ¿Qué sucedería si nos tomamos en serio la expresión ‘hackear el gobierno’ e implantamos un laboratorio hacker dentro de las estructuras burocráticas del gobierno, concretamente en el Parlamento? ¿Qué sucede si lo hacemos dentro de la Cámara más cercana a l@s ciudadan@s? Pedro Marcum (conocido activista brasileño, coordinador de Transparência Hacker) propuso la creación de un espacio hacker al Presidente de la Cámara de Diputados permanente en el Congreso brasileño. Esta idea luego evolucionó a un laboratorio -no sólo un espacio-, que se encargó de buscar datos ‘perdidos’ dentro de la Casa y ponerlos a disponibilidad de los ciudadan@s. Esta experiencia no sólo requirió del trabajo constante de lobby con directores y funcionarios para disponibilizar datos, sino también de un estímulo concomitante a la comunidad de hackers para que se publiquen datos relevantes y de manera consistentes. Veamos la experiencia en boca del prestigioso Cristiano Ferri Faria:

 

 


Acerca de Celeste G.Box

Politóloga. Diseño y drección Cátedra Libre Gobierno Abierto (UNLP) | #GobiernoAbierto #ParlamentoAbierto #SocialMedia en la AAPP | Contacto personal: mcgb_br@yahoo.com.br ~ Twitter @CelGBox ~ Skype mcgbox

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