Parlamentos Abiertos


 

Nuestra tercera línea de difusión refiere a un avance que concreta el futuro deseado: la evolución de un gobierno abierto (es decir, un poder ejecutivo abierto) a un estado abierto (la incorporación de todos los poderes a una gestión pública abierta). La piedra de toque es la apertura del poder legislativo, tanto a su interior (los procesos administrativos y la gestión de su funcionamiento interno) como hacia el procedimiento republicano para el que se ha constituido: la formulación, deliberación, sanción, promulgación y publicación de las normas que democráticamente regularán las conductas de un país/estado/municipio.

 

Siguiendo los criterios del capítulo mejicano de Transparencia Internacional, podemos caracterizar como poder legislativo abierto a aquél que garantiza de manera proactiva el cumplimiento de la máxima publicidad y acceso a la información parlamentaria (actividad de comisiones, sesiones, gestión y administración del Cuerpo), priorizando la sencillez para facilitar el acceso y comprensión de esa información por parte de la ciudadanía. También avanza en la publicación de información procedente de los representantes -declaraciones juradas y de intereses-, mientras implementan mecanismos de monitoreo interno y externo (OMP). Ademas, cuando la apertura depende de la tecnología (la mayoría de los casos), un poder legislativo realmente abierto utiliza formatos abiertos, software libre y disponibiliza el código de sus desarrollos (Ferri Soares de Faria, 2013). Dentro de los contenidos de su labor, se dedica también a promover legislación que favorezca la apertura del Estado.

 

A lo anterior, debemos agregar dos cuestiones fundamentales más: por un lado, recuperar lo que señala Alcántara Sáenz y García Montero (2013), acerca de promover los contralores externos (OMP). En esta cátedra creemos que es preciso ir aún más lejos de lo que señalan los autores, y extender el contralor externo desde los Observatorios (de la sociedad civil, las universidades, los medios) y las Organizaciones de Monitoreo Parlamentario (OMP), hacia los partidos políticos, a organizaciones de la sociedad civil abocadas a cuestiones relacionadas con la transparencia y la modernización de lo público y a espacios académicos diversos (institutos, cátedras, grupos de estudio, redes de diferente tipo). Además de esto, la segunda cuestión (recuperada ciento por ciento de Alcántara Sáenz y García Montero): un parlamento abierto requiere mayor profesionalidad en la actividad política a través de la introducción de mecanismos de ingreso a la carrera política de personas íntegras, de acreditada experiencia, apegadas a las buenas prácticas (las que por supuesto, tienen que ser evaluadas de manera interna y externa en todas las competencias de su labor).

 

En este espacio creemos que poder legislativo abierto redunda en la posibilidad de un estado abierto cada vez más cercano. No obstante, esto no nos conforma por dos razones: 1) la idea de estado abierto aún resulta abstracta (la apertura de los poderes ejecutivos es aún modesta, la de los legislativos incipiente, y la de los judiciales es mínima -cuando no inexistente-). 2) En relación a lo anterior, creemos que el avance de un Parlamento Abierto debería ser prioritario -como mínimo a la par que el poder ejecutivo- por las características intrínsecas de este poder como instituto: a diferencia del poder ejecutivo que tiene raigambre en instituciones no necesariamente democráticas (emperador, rey, etc.) el parlamento es, de suyo, un cuerpo representativo de la mayoría de las fuerzas políticas activas en una sociedad (también implica una evolución -es el caso de las Asambleas de Estados-, pero siempre bajo el principio de algún tipo de representación de diferentes). Republicano, es el poder que encarna de manera más acabada la democracia. Por lo que no puede darse el lujo de soslayar rendir cuentas de su rol y función (Gigli Box, 2013).

 

Bibliografía utilizada:

 

• Alcántara Sáenz, Manuel y Mercedes García Montero (2013): ¿Parlamentos Abiertos? Análisis comparado de la probidad y transparencia parlamentaria en America Latina, BID (TN 531): Washington D.C.

• Ferri Soares de Faria, Cristiano (2013): El Parlamento abierto en la era de la Internet ¿Puede el pueblo colaborar con el Legislativo en la elaboración de las leyes?, Cámara dos Deputados (Biblioteca digital): Brasília.

• Gigli Box, María Celeste (2013): La apertura nunca es un fin en sí misma, exposición ante la Honorable Cámara de Diputados (PBA), La Plata, noviembre de 2013

• Peixoto Thiago e Heber Ribeiro: Estudo de boas práticas: democracia eletrônica no Brasil e no mundo. Belo Horizonte: Assambleia Legislativa de Minas Gerais, 2009.


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