Gobierno abierto y transparencia a la TED/x


Por Celeste G.Box

 

 

Tal vez porque el gobierno abierto recibió un impulso determinante de la tecnología y los medios sociales (gracias a Obama, por supuesto, y lo que su impronta estambró posteriormente); tal vez porque vivimos en un mundo inoculado sin retorno por la tecnología (y las TED/x siempre fueron charlas relacionadas al mundo geek); o bien porque ellas versan sobre casi todo (así como un día habla David Cameron, otro día una señora tímida nos cuenta cómo lleva adelante un refugio para homeless en algún lugar del mundo); todo indicaba que el gobierno abierto y la transparencia no iban a estar ausentes en estos escenarios negros, rojos y blancos. Vimos experiencias de evangelizadores en open government, de gestores que lo llevan a cabo, y de especialistas que desde otros espacios diferentes se interesan por la transparencia y la apertura de la gestión -como es el caso programadores y hackers- para que las ventajas de sus expertise se generalicen al gobierno. Todos tienen algo en común: quieren que el gobierno cambie. Y aunque sea una vez lo haga en favor de l@s ciudadan@s. Aunque más no sea una vez. Una.

Este es el primero de otros próximos posts sobre los mensajes que se difunden en charlas TED/x. El material es vasto -a estas seis podría agregar una veintena más de charlas imprescindibles- y es fácil dar con material que muestra aspectos procedentes o lógicas de funcionamiento necesarias al cambio cultural que requiere la apertura de un gobierno. En este caso, decidí empezar por el momento más apropiado (el principio), por lo que mostraremos algunas ya clásicas -y que ya están dos o tres años alejadas de nosotros-. ¿Lo mejor? No pierden vigencia (o bien, dicho de manera más pesimista: seguimos teniendo estos mismos problemas). Las primeras tres de expositoras anglosajones, la cuarta de un emprendedor indio, y las .última dos de dos latinoamericanos (argentino y mexicano, respectivamente):

La primera de Jennifer Pahlka, fundadora de Code for America (el famoso ‘Peace Corp para geeks’ que no manda gente al Tercer Mundo, sino a los municipios). Pahlka muestra el impacto que una aplicación tiene en fenómenos cotidianos, catastróficos o sencillamente operativos (como el caso de los padres que pueden concretar un ingreso al colegio más apropiado para sus hijos). Pero remarca que las apps no son el fin, sino simplemente una parte, o un comienzo: Su interés reside en que la gente se involucre con el gobierno, al que define como ‘hacer juntos lo que no podemos hacer solos’ (Government is about doing together what we can’t do alone)… y dado que no podemos hacer algunas cosas sin el gobierno, tenemos que preocuparnos por concretarlo, por ser eficaces (We can’t do without government, but we do need it to be more effective). Una de las cosas que me resulta más valiosa de esta charla es el aprendizaje de Pahlka sobre la gestión (cuando menciona que el gobierno local versa más sobre zarigüeyas que sobre cualquier otra cuestión), y por otro lado la precisión a la hora de presentar lo que su organización hace en los municipios (y que, me atrevo a avanzar, creo que refiere al modo en que ella concibe el hacktivismo en sí): Paklha no quiere trasladar el funcionamiento de una empresa al seno del gobierno y tampoco quiere que el gobierno adquiera la lógica de una compañía desarrolladora de software… sino que funcione con una lógica similar a la Red. Su pedido a usar las manos -y no tanto la boca para quejarnos- ancla su afirmación acerca de dejar de ser meros consumidores del gobierno, para ser mucho más que eso: ciudadan@s (we’re not just consumers of government. We’re more than that. We’re citizens). Aquí se explica mejor:

 

 

Seguimos con un clásico de la autora de Wiki Government, Beth Noveck, cabeza de la oficina tecnológica que implementó la directiva de Open Government de Barack Obama y fundadora del Governance Lab para promover el cambio en la manera de usar la tecnología en la gestión pública con enfoque de apertura y colaboración gobierno-ciudadan@s a la hora de tomar decisiones, resolver conflictos y gobernar(se) con creciente legitimidad. Una de las ideas que más me atraen de esta charla es la oportunidad del sector público -uno bien grande si los hay- piense en innovar su lógica de funcionamiento (What other sector of the economy, especially one as big as the public sector, does not seek to reinvent its business model on a regular basis?). La razón para interesarse en esto es simple: invertir en tecnología no tiene consecuencias sino se reinventan las instituciones también. El próximo gobierno abierto será, como dice Noveck, el que combine la organización coordinada con la diversidad, el caos y el trabajo en red. Realmente creo que es una charla ciento por ciento valiosa para cualquier promotor (e implementador) del open government:

 

 

En esta tercera charla nos movemos de poder. El caso nos lleva al Parlamento británico, institución centenaria que un día se enteró que Heather Brooke, una apasionada periodista de investigación, quería conocer los gastos de sus miembros (parece que simplemente pensaba que era una pregunta básica de la democracia). Esto la llevó a una pelea de más de cinco años con el Cuerpo -en ese período el Parlamento quiso incluso cambiar la ley de transparencia de manera retroactiva para que el pedido de Brooke resultase nulo-, pero terminó triunfando. A primera vista, parece una charla más acerca de las dificultades del acceso a la información pública (aún en democracias más aceitadas que en estas latitudes), pero no lo es: el mundo digital ingresa y destraba un escenario de pujas entre personas que gozan y usan la secrecía como un privilegio, y una ciudadana que simplemente quiere saber. Los anquilosados miembros del Parlamento (no tanto por viejos, sino por apegados a su posición, a su peer) no contaron con la digitalización y sus consecuencias. Cada recibo escaneado hizo más fácil obtene y sacar al Parliament de su lógica de caja negra. Pero ella lo cuenta mucho mejor:

 

 

 

Sigamos avanzando para detenernos en charlas más específicamente orientadas a la transparencia. Comenzamos con Shaffi Matter, que comenta un enfoque original para enfrentar los sobornos: uno por vez. Asesor de nivel (Banco Mundial, gestión Obama, etc.), Matther fundó Acceso a Ambulancias para Todos, para proporcionar el servicio de ambulancias de soporte vital en India, autosustentable en su propio flujo de ingresos y accesible universalmente a cualquiera que tenga una emergencia sin importar la capacidad de pago. Desde entonces, co-fundó más empresas sociales. Pero un día se dio cuenta que los sobornos y la corrupción también son un mercado, porque tienen oferta y demanda. La oferta se compone de negocios anti-éticos de codicia empresarial. La demanda en su mayoría de políticos, burócratas y quienes tienen poder discrecional a su disposición. Es así como elaboró una idea. Su historia es ésta:

 

 

Las dos últimas charlas me gustan especialmente porque vienen de nuestras latitudes. Bueno, no: No es sólo una cuestión de coordenadas geográficas (las anteriores no me gustan menos porque no lo son)… En realidad, lo que me atrae de ellas es que están en manos de especialistas que lidian con la transparencia en democracias latinoamericanas, y conocen lo que implica lograr avances dentro de las estructuras y contingencias de nuestro sistema solar (la expresión no es mía, sino de Juan Pardinas). En este caso, un argentino y un mexicano, comentan cómo sus países no son Irak o Afganistán en el desempeño de la transparencia, pero tampoco son Finlandia.

En la primera, Hernán Charosky, cabeza de Transparencia Internacional en la Argentina, se centrará en el contralor a quién/quiénes tienen poder, mostrando tres mecanismos efectivos para ejercerlo: el primero es el conocimiento (que abarca desde estadísticas oficiales hasta el más concreto y vulgar, como puede ser encontrar un bache que el municipio no arregla), el segundo es la coordinación colectiva, y el tercero es el cambio. Estos tres factores unidos permiten cambiar lógicas y marcar límites. Es por eso que enfatiza en el maridaje información (pública) y coordinación de acciones colectivas. Su capacidad de relacionar hechos, diagnósticos, falencias y posibilidades de la Argentina en estos temas, hicieron que esta charla resulte muy valiosa:

 

 

La última. Eduardo Bohórquez en la TEDx Oaxaca, habla al aire libre acerca de la lucha contra la corrupción en México, haciendo foco en una idea que me resultó fundamental: no existe razón alguna para pensar que haya algo diferente en el código genético de los mexicanos como para que la corrupción sea tan grande en sus prácticas diarias (de hecho, señala el contraejemplo de Chile, que refuta fácilmente la condicion católico – colonial como causa del supuesto apego a la corrupción en países latinoamericanos). Bohórquez comienza con números dolorosos: existen unos doscientos millones de transacciones corruptas sólo para treinta y cinco trámites (ni tan siquiera para todos los trámites de la Administración Pública). ¿Qué hacer?:

 

 

Esto ha sido todo para este post, pero seguramente no acerca del gobierno abierto y las TED/x. Restará para un futuro próximo postear más material valioso acerca de gobierno abierto y open data, pero también otro muy interesante acerca de smart cities, social government e innovación pública abierta (temas determinantes a este blog y la cátedra).

 

 


Acerca de Celeste G.Box

Politóloga. Diseño y drección Cátedra Libre Gobierno Abierto (UNLP) | #GobiernoAbierto #ParlamentoAbierto #SocialMedia en la AAPP | Contacto personal: mcgb_br@yahoo.com.br ~ Twitter @CelGBox ~ Skype mcgbox

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