Opengov is the new Agora, man.


Por Celeste G. Box

 

 

Hace casi veinte años (en 1998, concretamente) el sociólogo Zygmunt Bauman publicó su libro ‘En busca de la política’. Allí menciona unas ideas que l@s ciudadan@s hemos asumido como verdaderas: consideramos que la libertad ya ha sido alcanzada y, al menos en Occidente, que el camino a mayor libertad está cerrado (sólo caben algunas ‘correcciones’ acerca de problemas que van surgiendo, pero nada más). No parece apremiarnos alguna opresión para tomar las calles por asalto y reclamar más libertad. Al mismo tiempo -y esta es la segunda creencia- creemos que si saliésemos a por nuestra libertad, no podríamos cambiar 180° el curso de nuestra realidad y sólo modificaríamos algunas cosas: tal vez una ley, tal vez la renuncia de algún funcionario, pero no mucho más). Asumimos que -individualmente, en grupo o incluso todos juntos- no seremos nunca nuestra propia revolución. Estas dos creencias coexisten (con tino Bauman menciona, que las creencias no tienen que ser consistentes para estar activas en una persona. Estoy de acuerdo con él: si revisamos nuestras creencias acerca de un tema cualquiera, encontraremos supuestos que no son consistentes entre sí. Y si encima los cruzamos con otras consideraciones acerca de otro tema, pues esa inconsistencia puede agrandarse).

El punto es que Bauman no escribió un libro para decirnos lo ilógicos que somos. Y de hecho, asegura que esta percepción inconsistente es fruto del realismo más racional: el mundo nos envía esos dos mensajes. La clave está en qué actitud tomar, si, como dijo Pierre Bourdieu, optamos por la posición cínica ante la realidad (buscar la estrategia que permita explotar las reglas del sistema en provecho propio, sin reparar si el resultado es justo o injusto, bueno o malo, por fuera del provecho individual); o por la posición clínica (en la que el conocimiento de la realidad puede ayudarnos a combatir aquello que consideramos incorrecto, dañino o malo).

¿Pero qué sería lo que hay que saber de la realidad que nos rodea? Algo que suena muy abstracto, pero que en realidad es muy cotidiano: el incremento de la libertad individual puede traducirse en igual incremento de la impotencia colectiva. La razón de ello reside en que los puentes entre la vida pública y la vida privada están desvencijados: no es fácil -u obvio- traducir preocupaciones privadas en temas públicos e, inversamente, discernir preocupaciones privadas y luego convertirlas en temas de preocupación pública. Sin esos puentes entre lo privado y lo público, los problemas particulares no llegan a constituirse en causas públicas, por falta de condensación. Podemos manifestarnos y organizarnos ad hoc, pero sin vías de canalización estables, el deseo de asociación enderredor de una causa acaba por ser una explosión ruidosa -incluso tanto que sea imposible de ignorar- pero de corta vida. Una vez que volvemos a nuestra vida privada las cosas vuelven a donde estaban.

 

Aquí ingresa el gobierno abierto. La participación que él implica posilita una imbricación en el Estado (más adelante hablaremos de este término dentro de la esfera del gobierno abierto, pero para decirlo simple y seguramente demasiado rápido, pensemos que la transparencia y la apertura de datos implican un conocimiento acerca de lo que sucede en la caja negra del Estado. Éste conocimiento que previamente no teníamos nos articula a él y permite que orientemos nuestra acción política a futuro). Volviendo a Bauman, en su prólogo menciona que lo que se necesita para conectar lo público y lo privado es un ágora, un espacio que no es en realidad sólo público o sólo privado sino público y privado a la vez. Un espacio para buscar palancas [sic] que, colectivamente aplicadas, resulten poderosas como para sacar a cada persona del horizonte reducido a su propio ombligo y que puedan nacer y cobrar forma ideas para re-construir nuestra realidad. Creo que donde Bauman dice ‘ágora’ podríamos decir ‘gobierno abierto (con todo lo que él implica: una plataforma de imbricación de un individuo/grupo a la esfera pública y la posibilidad de operar sobre ella). Los ‘opengoveros’ conocemos muy bien esto, porque creemos en su valor público, lo que debemos hacer también es creer con igual intensidad en su valor estratégico.


Acerca de Celeste G.Box

Politóloga. Diseño y drección Cátedra Libre Gobierno Abierto (UNLP) | #GobiernoAbierto #ParlamentoAbierto #SocialMedia en la AAPP | Contacto personal: mcgb_br@yahoo.com.br ~ Twitter @CelGBox ~ Skype mcgbox

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