Gobierno abierto e innovación: metodologías útiles para una efectiva innovación social (I)


Por Celeste G. Box

 

Este post es el primero de tres entregas. En ellos nos dedicaremos a mostrar la potencial traspolación de metodologías usadas en gobierno abierto e innovación pública para los desarrollos en innovación social. Design thinking, maratones de datos, festivales de creatividad y proyectos que remarcan la particularidades de algunos datos, pueden ser puestos al servicio de una sociedad que necesita nuevas y mejores respuestas a problemáticas a las que el Estado responde aún con rezago. Planteemos ahora, el plan general de esta serie de posts: en esta primera entrega comenzaremos por el principio, es decir, una caracterización sintética (seguramente demasiado sintética) acerca de lo que llamamos innovación social. En las siguientes cuatro entregas nos dedicaremos a cuatro casos insoslayables de la innovación pública y el gobierno abierto puestas en marcha en la Argentina, que serán pensados a la luz de su utilidad para la innovación social. Y por último, haremos un comentario acerca de las modalidades en que puede realizarse esa extrapolación más allá de cada una de las metodologías presentadas.

 


¿Qué es innovación social?

 

 

La innovación social se define de manera más aproximativa que taxativa, pero, asimismo, es un fenómeno más cercano de lo que podemos presumir. Recuperemos la iniciativa Innovation Union 2020 de la UE, donde se la señala como la búsqueda de nuevas formas (o no) de satisfacer necesidades sociales (nuevas o no) que el sector público o el privado no alcanzan a cubrir. De suyo, implica cambios en el comportamiento de los grupos sociales involucrados, en la capacitación de la ciudadanía (potenciar la cultura de la creatividad, el emprendedorismo, la resilencia, la imbricación entre innovación y ciencia), en la dinámica de las relaciones sociales (desarrollo de nuevos compromisos y desdibujamiento de antiguas fronteras -como la que separa lo público de lo privado o lo local de lo regional-). Las prácticas que conlleva la innovación social son más flexibles, involucran diferentes stakeholders y ofrecen técnicas de animación encontrando otras formas de participación de usuarios y ciudadanos. También estimulan la formación del pensamiento crítico y apelan a la evaluación comparativa para identificar buenas prácticas. Su fin último reside en tornar a la sociedad más capaz de auto-innovarse con nuevas y mayores herramientas (lo que no necesariamente implica una invención revolucionaria, sino a cambios de perspectivas y descentramientos de viejos enfoques). Dado que se basan en la creatividad de la ciudadanía, de las OSC, las comunidades locales y/o las empresas, implican también una oportunidad para el sector público y los mercados. En el caso de la iniciativa Estrategia Europa 2020, la innovación social apunta a la identificación de nuevas necesidades sociales (cubiertas o no adecuadamente), el desarrollo de nuevas soluciones para esas necesidades, la evaluación y la replicación de ellas. Pero en la novedad no termina la cuestión: estas soluciones deben estar fuera de la órbita de la dirección del mercado o instituciones públicas, y su público objetivo serán sectores vulnerables (juventudes, migrantes, adultos mayores, etc.). Dado que para muestra sólo hace falta un botón, veamos dos ejemplos de innovación social exitosa en Latinoamérica: el SocialLab chileno dedicado a su lucha contra la pobreza (aquí un documento de ESADE sobre su labor) y el de Compartamos Colombia (aquí su documento de análisis).  Veamos aquí sólo el primero caso de innovación pública: el conocido Findemo (en el próximo post veremos los restantes):

 

Desarrollo de innovación pública bajo un nuevo formato: FINDEMO

Antes de avanzar con el primero caso de nuestra entrega, tenemos que realizar una pequeña aclaración acerca de la selección misma de ellos. Desde esta entrega presentamos cuatro casos de innovación pública y apertura de la gestión muy conocidos en la Argentina (los dos primeros sin predominio de tecnología y los restantes dependientes de ella). La selección se basa en dos criterios: 1) su solidez: son ejemplos comprobables de la implementación de una metodología que promueve la apertura e innovación del Estado. Y 2) su diversidad: nos permite mostrar metodologías distintas en ecosistemas diferentes que pueden ser, asimismo, aplicables a la innovación social.

Mencionado lo anterior, comencemos pensando en un festival de innovación pública abierta donde un grupo de emprendedores -en el cruce entre gobierno y tecnología- parten de una propuesta con la que trabajarán según la perspectiva del human centered design en un camino de innovación libre, recreativa y evolutiva (esto refiere a los parámetros del pensamiento divergente, interesado en representar las condiciones naturales de los ecosistemas colectivos humanos -inclinados al evolucionismo dentro del caos- y con el reconocimiento de la complejidad y difusividad del proceso innovador). Un esfuerzo de la Fundación Redes de Conocimiento con el BID, ParqueSoft y P-Lab), Findemo se propone, en cuarenta y ocho horas se diseña para que seis retos planteados por gobiernos y entidades públicas, resulten en bienes públicos replicables externamente (destinados a fortalecer la cooperación sur-sur entre gobierno, academia y sector privado). Los retos deben convertirse en oportunidades, a través del ensamble in situ de grupos de trabajo con profesionales y emprendedores de diferentes perfiles. El espíritu de festival puede sintetizarse en innovación (abierta) desde y para la ciudadanía, por medio de la co-creación de soluciones con impacto público. De este modo, transcurrido el tiempo de trabajo, el resultado se presenta a los asistentes, y un jurado de expertos premia según la viabilidad técnica, de negocios, y el impacto potencial en la comunidad. Para la Argentina representó, en 2014, el nacimiento de la primer comunidad de emprendedores públicos

La característica definitiva de Findemo que resulta especialmente aprovechable para la innovación social abierta reside en el diseño estrategias orientadas a personas en clave de pensamiento divergente (las problemáticas abordadas por la innovación social -y su potencial intervención por parte de los actores involucrados- requieren no sólo de la creatividad entendida en una idea novedosa, sino de un plafón de inconformismo, curiosidad, capacidad para mapear ideas). Además de esto, Findemo posee cierta inteligencia aplicada detrás: Por un lado, las que se desprenden de su reglamento, es decir, la selección de los seis retos sobre los que se desarrollará en el festival, y, por otro lado, los seis retos seleccionados son proyectos de bienes comunes que el BID ya ha evaluado, por lo que esta metodología puede catalizar trabajo previo para luego ponerlo en común y co-crear (de este modo puede ser utilizada como una instancia de otros procesos y metodologías).

 

En la próxima entrega nos dedicaremos al design thinking en manos de una iniciativa global con sedes en veinte países, estrenada durante 2015: el GovJamBA.

 

 


Acerca de Celeste G.Box

Politóloga. Diseño y drección Cátedra Libre Gobierno Abierto (UNLP) | #GobiernoAbierto #ParlamentoAbierto #SocialMedia en la AAPP | Contacto personal: mcgb_br@yahoo.com.br ~ Twitter @CelGBox ~ Skype mcgbox

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