Administración Pública y Transparencia


Por Eridania Bidó Fernández

 

Hablar de transparencia en la administración pública hoy día se ha convertido en una necesidad, en el entendido de que es una obligación por parte de los gobiernos dar cuenta a los ciudadanos de todos sus actos administrativos, sobre todo de aquellos actos ligados a la ejecución presupuestaria, garantizando el buen uso del dinero público, como una manera de prevenir actos de corrupción.

 

Pareciera que en la actualidad los ciudadanos se han alzado a exigir que los gobiernos transparenten su gestión como garantía de la legitimidad del poder político, por lo que es frecuente que se escuche hablar de aspectos que se sostienen en el cumplimiento de los principios de colaboración, participación, transparencia, acceso a la información y la rendición de cuentas. En un mundo donde los ciudadanos están a un clip de las informaciones, representa un reto para los gobiernos llevar cuentas claras de su gestión, a fin de lograr armonía entre la administración y la ciudadanía. Es que los ciudadanos a través de la historia han demandado de los gobiernos la transparencia de sus ejecutorias, considerando que la relación entre ciudadano-gobierno garantiza la legitimidad de su ejercicio, como pilar de un Estado social y democrático de derecho.

 

Con la aparición del Gobierno Electrónico y con el surgimiento del Gobierno Abierto como nuevos paradigmas de gobernanza, muchas cosas han cambiado en la forma de gobernar y en la manera de ejecutar las políticas públicas. Igualmente, con la implementación de las nuevas tecnologías en la Administración, con el nacimiento del termino 2.0 como herramienta web usada para compartir información y permitir la interoperabilidad, la interacción y la colaboración entre usuarios, son medios que se han convertido en potentes motores para impulsar todas las transformaciones que han ocurrido a lo interno de las administraciones públicas, y que impactan a los ciudadanos obligando a los gobiernos durante los últimos años a volcar la mirada y poner el oído en ellos.

 

Una administración no es transparente porque todas las organizaciones que la componen dispongan de páginas webs donde colocan las informaciones de su interés y no sobre las que el ciudadano realmente tiene derecho a conocer.

 

En efecto, no es transparente porque publique nóminas que solo reflejan el salario, sin incluir los grandes beneficios que se otorgan a lo interno de las organizaciones.

No es transparente porque cumpla con lo que establecen las leyes, ya que como reza un viejo dicho, lo que la ley no prohíbe, está permitido. Entonces, que ocurre con esa otra parte que las leyes vigentes no establecen o contemplan? En mi opinión muy personal, entiendo es una de las partes en las que los ciudadanos deben estar más atentos.

 

No basta con que se cree normas que establezcan que los gobiernos deben ser transparentes, se trata de que los ciudadanos se empoderen y hagan el debido uso de las mismas en beneficio de todos.

 

A mayor empoderamiento, mayor cumplimiento. Con esto lo que se pretende es que el Estado, a través del gobierno, cumpla el rol al que está llamado, que es el bienestar y la felicidad de todos sus ciudadanos, por medio de la entrega de servicios eficientes y con calidad.

 

Finalmente, no puede haber Gobierno Abierto sin Transparencia, ya que esta última es el paso principal para consolidar la primera. En ese contexto, la administración está obligada a abrir sus datos eliminando todas las barreras que impiden un real acceso a la información y una participación activa de los ciudadanos.

 


Acerca de eridaniabidofernandez

Especialista en Función Pública en RD, VP CEntro de Políticas Públicas Desarrollo y Liderazgo-RD, Redactora PolCom, articulista sobre temas de Open Gov. Calidad Y Función Pública. Más de 9 años de experiencia en la #AAPP a nivel central, descentralizado y local de la República Dominicana. Egresada de maestría en Alta Gerencia Pública por la PUCMM y la Escuela Nacional de Administración de Francia.

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