Tiempo y espacio de lectura Blog de construcción colaborativa con lecturas literarias, recomendaciones, citas e informaciones

COORDENADAS DE LECTURA

Encuentros con recomendaciones, citas y voces de la literatura

Por qué leemos Los comienzos

LA CREACIÓN DEL MUNDO

LA CREACIÓN DEL MUNDO
Basado en un cuento de tradición popular cora.
Lengua: Nayeeri (Cora), Jalisco, Nayarit, Durango

https://68voces.mx/cora-la-creacion-del-mundo

Versión en Español

Cuentan que un día nuestra Madre Diosa, creó a los dioses para que cuidaran el agua y regaran la tierra.
Los hizo de algodón y los dejó en una laguna pero ellos se cansaron de estar ahí.
Entonces nuestra Madre Diosa se los llevó al cenit, sin embargo, cansados de estar colgados y con la ayuda de Tajá’a el Hermano Astro usaron sus flechas, extrajeron células de su cuerpo y formaron la Tierra.
Con un mechón de nuestra Madre Diosa, comenzaron a tejer un Tsíikiri u ojo de Dios.
Entonces la Madre Diosa puso encima la tierra y ordenó a los dioses que la pisaran y esparcieran mientras bailaban el mitote. Así se creó el mundo.
Así lo cuentan los coras.

Miradas al sesgo, lenguaje al filo. La isla es cada uno y todos son la isla

La última novela de Selva Almada, No es un río, ocupa una geografía que su autora conoce muy bien. Pero conocerla y representarla son dos conceptos diferentes. Almada aplica en los dos. La historia transcurre en ambos márgenes del río sin nombre, aunque la cercanía de la ciudad de Santa Fe le hace intuir al lector que se encuentra frente al Paraná o frente a uno de sus brazos. Por paradójico que parezca, el río es el puente entre la ribera de tierra firme y la costa de la isla. Los personajes principales – Enero, Eusebio, Tilo, El Negro, Aguirre – lo cruzan en ambas direcciones hasta que en un momento de la historia, al no encontrar espacio suficiente para eludirse, se enfrentan. Quien permanece siempre en la isla es Siomara, su misión es mantener encendido el fuego, literal y simbólicamente.
Ahora bien ¿quién narra? Uno como lector, entre suspicaz y prejuicioso, a lo largo del relato, especula: “en cualquier momento la voz de Selva Almada aparece y la delata. El lenguaje la va a exponer”, pero no. Habla el narrador en tercera persona y hablan los personajes, y ninguno de ellos da señas de autor o narrador culto, sinónimo de Selva Almada. Finalmente el lector se convence de que la voz que comanda la narración pertenece al territorio (tierra, agua y cultura). El imaginario rural modula sus tonos; el ritmo se encuentra sincopado por frases breves y nudos de silencio dentro de un registro lingüístico regional. El lenguaje del narrador compone a los personajes y a su entorno social, que Almada antes reprodujo también en Ladrilleros, su segunda novela. La representación domina por completo el relato, opacando cualquier indicio externo que nos distraiga de la puesta en escena. El tiempo dirá si en algún momento del recorrido, el léxico ambientalista se transforma en un factor de debilidad literaria.
En algunos resúmenes del libro, los críticos creyeron ver signos de realismo mágico o sugestiones próximas a lo fantástico. Ninguna de estas conjeturas, a mi modo de ver, resulta acertada. Se trata de realismo. Incluso la fragmentación de la trama y la ruptura de la cronología del relato, se podría decir, adoptan una forma de la existencia, una manera de estar en el mundo, conectada por fases o de modo alterno. Si alguno de los críticos tomara contacto con algún barrio del cono urbano, sin necesidad de trasladarse hasta las orillas de Santa Fe, constataría que vivir o sobrevivir en la periferia se asemeja bastante a una experiencia extraordinaria. Por lo tanto, Almada no hace otra cosa que exponer una realidad que en lo cotidiano dialoga con la violencia, la locura y la muerte. Si se quiere pensar en Horacio Quiroga, no sería equivocado, pero un Quiroga minimalista.
Selva Almada (2020). No es un río. Buenos Aires: Penguin Random House.

Rubén Dellarciprete

Las ciudades invisibles, de Italo Calvino

Prólogo (palabras de Calvino)
“¿Qué es hoy la ciudad para nosotros? Creo haber escrito algo como un último poema de amor a las ciudades, cuando es cada vez más difícil vivirlas como ciudades. Tal vez estamos acercándonos a un momento de crisis de la vida urbana y Las ciudades invisibles son un sueño que nace del corazón de las ciudades invivibles. Las ciudades son un conjunto de muchas cosas: memorias, deseos, signos de un lenguaje; son lugares de trueque, como explican todos los libros de historia de la economía, pero estos trueques no lo son sólo de mercancías, son también trueques de palabras, de deseos, de recuerdos. Mi libro se abre y se cierra con las imágenes de ciudades felices que cobran forma y se desvanecen continuamente, escondidas en las ciudades infelices”.

Las ciudades y el deseo: Despina
De dos maneras se llega a Despina: en barco o en camello. La ciudad es diferente para el que viene por tierra y para el que viene del mar. El camellero que ve despuntar en el horizonte del altiplano los pináculos de los rascacielos, las antenas radar, agitarse las mangas de ventilación blancas y rojas, echar humo las chimeneas, piensa en una embarcación, sabe que es una ciudad pero la piensa como una nave que lo sacará del desierto, un velero a punto de zarpar, con el viento que hincha ya sus velas todavía sin desatar, o un vapor con su caldera vibrando en la carena de hierro, y piensa en todos los puertos, en las mercancías de ultramar que las grúas descargan en los muelles, en las hosterías donde tripulaciones de distinta bandera se rompen la cabeza a botellazos, en las ventanas iluminadas de la planta baja, cada una con una mujer peinándose.
En la neblina de la costa el marinero distingue la forma de la giba de un camello, de una silla de montar bordada de flecos brillantes entre dos gibas manchadas que avanzan contoneándose, sabe que es una ciudad pero la piensa como un camello de cuyas albardas cuelgan odres y alforjas de frutas confitadas, vino de dátiles, hojas de tabaco, y ya se ve a la cabeza de una larga caravana que lo saca del desierto del mar, hacia el oasis de agua dulce a la sombra dentada de las palmeras, hacia palacios de espesos muros encalados, de patios embaldosados sobre los cuales danzan descalzas las bailarinas y mueven los brazos, ya dentro, ya fuera del velo. Cada ciudad recibe su forma del desierto al que se opone; y así ven el camellero y el marinero a Despina, ciudad fronteriza entre dos desiertos.

Para seguir leyendo:

https://leerlaciudadblog.files.wordpress.com/2016/05/calvino-las-ciudades-invisibles.pdf

La «tournée» de Dios, Enrique Jardiel Poncela

Escrita en 1932, La tournée de Dios es la última novela de Enrique Jardiel Poncela.
Primero hay que situarse en la época, previa a la II guerra mundial, en plena incubación de los fascismos en Europa y luego recién empezar a leer.
Dios anuncia que va a venir a la Tierra en forma humana y le toca recibirlo al pueblo español.
Cubre el evento un periodista salido del closet, de avanzada para la época y muchos otros personajes delirantes.
Al humor irreverente de EJP no le hace falta faltar el respeto a lo religioso y como si fuese un ingenioso tejido al crochet enhebra la prosa para lograr el éxtasis de gracia en el lector.
Recomiendo su lectura más que nada por la diversión inteligente a muy bajo costo que proporciona y queda como moraleja que en todos los tiempos a las personas los circos mediáticos nos causaron la misma sensación de patetismo, algunos más patéticos que otros con menos dosis de «pateticidad».
Spoiler Alert: Dios no hace milagros.
Lo dejo para descargar en:

https://drive.google.com/file/d/1AwOk9Ff1t3PP3FqzyRodFYX5dq9bqqkb/view

Topo Zárate Insúa

Edgar Allan Poe por Alfredo Laiseca

«Estaba tan deprimido, la gente lee cada vez menos. ¿Para qué escribir?” se preguntaba el escritor Alberto Laiseca; pero no se alejó de la literatura, como amante de los textos literarios de otros autores, se propuso «contarlos, estimular a los demás».
Este narrador enfático tiene la capacidad de interesar al gran público en el texto clásico, comenzó a divulgar la literatura narrando oralmente en la oscuridad algunos de los grandes clásicos del terror.
Los invitamos a disfrutar de su versión de uno de los grandes cuentos de Edgar Allan Poe:

https://www.youtube.com/watch?v=qWGKr2D9K1E