Una teoría del aprendizaje invisible: Aprendemos más y lo hacemos de forma invisible cuando separamos las estructuras de control del aprendizaje (parte II) 4


Por John Moravec.

Traducido por Yamila Benítez.

Cuando nos dispusimos con Cristóbal Cobo a escribir el libro Aprendizaje Invisible (Invisible Learning) hace cinco años, buscamos tomar una vista 3D y de 360° del panorama educativo, con una perspectiva hacia el futuro. Encontramos una brecha entre el aprendizaje formal y el informal y, al parecer, los modos de aprendizaje no formales se están haciendo cada vez más evidentes. En un principio, estructuramos el aprendizaje invisible como una metateoría que reconoce que la mayor parte de nuestro aprendizaje es invisible, es decir,  aprendemos a través de experiencias formales, no formales y fortuitas más que por instrucción formal. Lo hacemos solos o en grupo, a través de experiencias individuales y compartidas. Aprendemos más a través de la experimentación, exploración y mediante las consecuencias de la serendipia. Aunque no podemos medir el conocimiento que tenemos dentro de nuestras cabezas, el consenso general es que gran parte de nuestro conocimiento se desarrolla a través de medios invisibles o informales (lean el siguiente artículo clásico de Jay Cross:  http://www.internettime.com/Learning/The%20Other%2080%25.htm).

El aprendizaje invisible no es una teoría en sí misma. Es un punto final o un estado de aprendizaje que surge cuando eliminamos las estructuras que controlan o dirigen nuestras experiencias. Por consiguiente:

La teoría del aprendizaje invisible consiste en que aprendemos más y lo hacemos de forma invisible cuando separamos las estructuras de control del aprendizaje.

El propósito principal que surge de controlar la experiencia educativa es hacer que el aprendizaje sea visible. Esta idea se basa en la desconfianza del aprendiz, la falsa suposición de que los estudiantes no van a aprender a menos que se les diga qué tienen que aprender. En este sentido, el aprendizaje invisible es el producto final de una teoría que predice que el aprendizaje puede florecer cuando eliminamos la dirección o control de la experiencia del aprendizaje por «otro intermediario» (por ejemplo, el docente).

Cuando suprimimos las estructuras de control se abren posibilidades. Los objetivos o resultados finales no se dictan, ni se determinan desde un principio, sino que surgen a medida que se desarrolla el aprendizaje. Estas experiencias incluyen el juego libre, las comunidades de aprendizaje autoorganizadas, los problemas basados en el aprendizaje auténtico y la experimentación para adquirir nuevo conocimiento.

 La teoría del aprendizaje invisible se centra en el desarrollo del conocimiento personal  y se combina con elementos tácitos y explícitos que abarcan una cartera de diferentes habilidades como la cooperación, la empatía y el pensamiento crítico, así como también el poder retener los hechos. Esto implica que no hay una “única plantilla” que favorezca el aprendizaje invisible, sino que necesitamos acudir a la formación de una ecología de opciones para que los individuos puedan encontrar sus propios modos de aprender. Por ende, esto genera la necesidad de enfoques de aprendizaje descendentes. Al quitar la rigidez del control descendente y al hacer responsables a los aprendices de su propio aprendizaje, lo  invisible puede hacerse visible.

En mi próxima publicación, compartiré los enfoques que propician el aprendizaje invisible.


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4 thoughts on “Una teoría del aprendizaje invisible: Aprendemos más y lo hacemos de forma invisible cuando separamos las estructuras de control del aprendizaje (parte II)

  • Respuesta
    Romualdo hernandez zuñiga

    muy buen material ya que permite hacer una reflexion y un analisis de las teorias del aprendizaje en virtud de los avances tecnologicos que dia con dia se estan presentando los avances tecnologicos y con ellos los aspectos de modificar las estructuras logicas de pensamiento y de aprendizaje formal e informal.

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    Cursos Gratis

    La verdad que un articulo muy interesante, para compartir y pensar al respecto, como opinión propia digo que las personas generalmente aprenden mejor en base a experiencias propias. Saludos.

  • Respuesta
    Verónica Veloz Castro

    Según mi experiencia docente de 25 años en aula, puedo asegurar que efectivamente se aprende mejor a través de la experiencia, más que a través de la instrucción. Sin embargo, no se trata de aprender más cuantitativamente a través de la experiencia, la experimentación y la exploración, sino a lo cualitativo de un aprendizaje que resulta más significativo y duradero.

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    JOSÉ ESTEBAN ORTIZ BERNAL

    Felicidades John moravec, por este importante artículo, el aprendizaje invisible, al respecto comento que el aprendizaje en las personas muchas veces se considera como algo natural y en ocasiones muy complejo y difícil, sin embargo desde que el momento en que las personas son seres sociales e interactuan en las familias, amigos , primos, hermanos, vecinos etc, ya hay una interacción con le contexto, luego entonces ya hay un aprendizaje, este se construye mediante la acción participativa, de la relacion sujeto objeto.

    Muchos pensamos que asistir a la escuela implica aprender, que es el lugar donde desarrollamos la inteligencia y cuantas veces la escuela cierra sus puertas al contexto, por considerarlo un peligro para quienes se encuentran en la escuela, pensar y actuar binomio que debemos llevarlo al análisis y reflexión para que en un futuro podamos servir al contexto sociocultural y generar aprendizajes que permita su transformación. y bien estar .