Las emociones y las TIC 1


Por Silvia C. Enríquez
Tal vez este pueda resultar un tema sorprendente y, sin embargo, hay abundante bibliografía al respecto. Es posible que no nos lo hayamos planteado nunca, pero nuestra reacción ante el empleo de las TIC es determinante a la hora de medir los resultados que logremos en el aprendizaje que debemos hacer para poder incorporarlas a nuestra tarea.
Los docentes, en particular, estamos acostumbrados a ocuparnos de las emociones de nuestros alumnos: su motivación, su reacción ante algún fracaso o éxito… De hecho, parece haber más estudios sobre las emociones de los alumnos que sobre las de los docentes. Sin embargo  y, naturalmente, los docentes también experimentamos en nuestra tarea emociones que merecen atención. Tal vez podríamos comenzar por darnos cuenta de que todos somos alumnos cuando aprendemos algo nuevo y, por lo tanto, deberíamos aplicarnos a nosotros mismos lo que estos estudios afirman.
miedo a la compuAhora bien: ¿por qué necesitamos hablar de las emociones de los aprendices en esta comunidad? Porque la información disponible en nuestros espacios indica que son muchas más las personas (no solo docentes, sino también estudiantes de carreras docentes e investigadores) que ingresan  y navegan por ellos que quienes intervienen de algún modo en el intercambio que proponemos, ya sea haciendo comentarios o preguntas, enviando información o proponiendo temas a tratar. El trato personal o virtual con colegas conocidos a través de nuestro proyecto ha hecho que los integrantes del equipo observemos que aún muchas personas que celebran nuestra iniciativa pueden no animarse a participar por razones que no siempre quedan del todo claras, pero que parecen resumirse en las siguientes actitudes:
•    La creencia de que hay que saber mucho sobre las TIC para poder comenzar a emplearlas y la escasa valoración de lo que se sabe. Como dijera una colega y amiga: “Yo no sé nada sobre estos temas, solamente puedo usar Word, Dropbox, Google Drive, el  campus virtual de la facultad…”
•    Un cierto temor acerca del destino que puede correr ese comentario o aporte que hacemos en línea, sobre todo cuando nuestro nombre queda visible o debemos registrarnos para participar: ¿y si es ridiculizado, o demuestra que sabemos menos que otros? ¿Y si alguien “roba” nuestras ideas?
•    Rechazo hacia la tecnología, por no comprender cuál puede ser su función o utilidad o por pensar que su empleo en el aprendizaje es innecesario o incluso pernicioso.

Decíamos al respecto en un trabajo reciente:
“Estas actitudes o sentimientos no son, en general, mencionados de modo explícito, pero es posible inferir que están en la base de la gran brecha que separa, en cualquier sitio web, el número de visitantes y el de participantes activos. En las comunidades de práctica, en concreto, es ya un lugar común afirmar que se suele contar con un 10% de personas que contribuyen activamente en el intercambio y un 90% de los llamados mirones o merodeadores (lurkers, en su versión original en inglés), es decir, quienes solo ingresan para buscar información, pero no participan aportando datos, conocimientos u opiniones… Esto no es malo en sí mismo porque de todos modos se produce un aprendizaje significativo, pero si el 10% que más participa puede generar tanto progreso en el conocimiento, ¿cuánto más allá llegaríamos si el 90% restante comenzara a actuar del mismo modo?” (El subrayado es nuestro). (1)
Es por estas razones y, en particular, por lo que podríamos lograr con mayor participación activa, que creemos que debemos comenzar a debatir este tema. Para ello, y  porque es importante conocer sus opiniones al respecto, los invitamos a responder esta breve encuesta que, por cierto, es anónima 🙂

(1) Enríquez, S. y Gargiulo, S. “La jerarquización de la extensión universitaria, sus destinatarios y sus nuevas modalidades como medio para transformar la sociedad”. Trabajo presentado en el VI Congreso Nacional de Extensión Universitaria, II Jornadas de Extensión de la Asociación de Universidades del Grupo Montevideo y I Jornadas de Extensión de Latinoamérica y Caribe. Rosario, Argentina, 16 al 19 de septiembre de 2014.


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Un comentario en “Las emociones y las TIC

  • Respuesta
    Pedro A. Gamero R.

    Es correcto, la perspectiva (punto de vista) de un individuo genera conocimiento al margen de la hoja de vida de dicha persona.